martes, 25 de enero de 2022

DÍGASELO CON FLORES

No creo que sea un delito regar las plantas a las once de la noche de un lunes, con luna llena para más señas, mientras, fatal casualidad, Paquita pelaba la pava con Aurelio diez metros más abajo. Yo solo estaba con mis geranios, atenta a sus hojitas, y entonces pasó rasante el pájaro y me despistó. No se crea señoría que no me dio pena –dígaselo usted, señor abogado–, que casi sobrepaso el marco y voy detrás de la maceta, con todo el aleteo que hice para intentar recuperarla al vuelo. Pero no hubo manera y le cayó en toda la azotea, con perdón, a la cínica…, esto… víctima, huy, no sé lo que me digo… Él en cambio se libró por los pelos, el traidor.



XIV edición de Microrrelatos sobre abogados. Enero 2022. Palabras obligatorias: pájaro, marco, delito, pena, regar

Corrí hacia la luz, resbalé, giré, hice piruetas. “¡Viva!”, gritaron un montón de almas aburridas, “ya tenemos quien nos haga reír”.


 

Era difícil llegar al final. El camino era angosto y oscuro. Solo aquella pequeña luz. Llegué al fin y aflojé la bombilla.

 


Tras diez meses cavando, veíamos al final la luz. Nos pareció hermosa hasta que vimos la cara del guardia detrás de la linterna.


 

Cada túnel engullía al tren como un monstruo marino. Sentíamos la salida como un renacimiento gozoso y vivificador.


 

Nanorrelato finalista en "Cuenta 140" de El Cultural. Tema: La luz al final del tunel.

UN LUGAR DISCRETO


En el congelador hay Manolo para rato. Dicho así suena a cuento bizarro. A antropofagia, qué se yo. Pero no, es más sencillo. Manolo viene aquí a jugar al póker. Juega y bebe, y tiene su propia provisión de cubitos de hielo. Si hay muchos, pues es que hay Manolo para rato. Los otros también tienen. Los otros son Andrés, y Benito; a veces Ortega o el Enano. Todos beben y juegan. ¿Y quién soy yo, quien esto narra? Pues nada más que el premio al ganador de la velada. Vaya…, habíamos dicho que este no era un cuento bizarro.

Semana 17 de "Relatos en Cadena". Frase de ninicio: "En el congelador hay Manolo para rato".

jueves, 20 de enero de 2022

ADALBERTO, INFIERNO Y PARAISO


         A los quince años, Adalberto leyó aquel libro sobre Suecia por el que supimos que por allá había expendedores de condones, baños de vapor y la costumbre de llevar a las novias a dormir a casa.

Encandilado, Adalberto decidió contestar el anuncio de Birgit, una chica de Kiruna, que pedía amistad con chicos españoles aficionados a la pesca. Aunque Albert (así firmó la carta) no tenía ni idea de sedales ni de carretes, pronto enseñó orgulloso las fotos de aquella vikinga rubia y exuberante como el más avezado pescador mostraría un gran salmón.

Tras varios años, la cosa fue avanzando, y quiso Bertín conocer a la bella. Lo hizo un otoño, cruzando Europa en trenes cutres. Lo primero que sintió al llegar fue frío, pues Kiruna era puro hielo ya en octubre, aunque en las fotos siempre hiciese sol. Lo segundo fue decepción, pues Birgit no era rubia y tampoco escultural, sino morena y con cara de esquimal.

Pero quiso Fortuna, ayudada por Diana, que surgiera entre ambos algo más que amistad. Algo tuvo que ver el calor compartido en la sauna del hogar.


Mi contribución al concurso de relatos Esta Noche te Cuento sobre el frío/los comienzos.

https://estanochetecuento.com/adalberto-y-su-sueno-dorado-toribios/