Mostrando entradas con la etiqueta Micros abogados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Micros abogados. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de marzo de 2022

EXPIACIÓN

Vivir es igual que una condena”, solías decir, y apostrofabas con un: “solo que peor, porque la condena se sabe cuándo acaba”. Ya eras así cuando te conocí en aquel acto de conciliación en que un taxista y una viuda arreglaban lo del atropello del pekinés de la segunda. Quizás me atrajo de ti ese interior oscuro que, casi sin sentir, me abdujo hasta sorprenderme secundándote en tus comentarios de humor negro al respecto del caso. Fue en la cafetería más cercana a los juzgados, aquella en la que tantas veces nos sentimos cómplices. Desde entonces ha pasado mucho tiempo. Demasiado quizá, toda una vida. Hoy me he enterado de tu muerte por Ortega, el ordenanza. “Estos años lo veía mucho con un perro”, me dice un tanto compungido.


Relato participante en "Microrrelatos de Abogados" del mes de mes de marzo. Las palabras obligatorias eran:  igual, interior, conciliación, vivir, condena

martes, 25 de enero de 2022

DÍGASELO CON FLORES

No creo que sea un delito regar las plantas a las once de la noche de un lunes, con luna llena para más señas, mientras, fatal casualidad, Paquita pelaba la pava con Aurelio diez metros más abajo. Yo solo estaba con mis geranios, atenta a sus hojitas, y entonces pasó rasante el pájaro y me despistó. No se crea señoría que no me dio pena –dígaselo usted, señor abogado–, que casi sobrepaso el marco y voy detrás de la maceta, con todo el aleteo que hice para intentar recuperarla al vuelo. Pero no hubo manera y le cayó en toda la azotea, con perdón, a la cínica…, esto… víctima, huy, no sé lo que me digo… Él en cambio se libró por los pelos, el traidor.



XIV edición de Microrrelatos sobre abogados. Enero 2022. Palabras obligatorias: pájaro, marco, delito, pena, regar

martes, 2 de noviembre de 2021

TRES PALMOS DE NARICES

Hay un riesgo en preservar demasiado el patrimonio pecuniario, y es convertirse en una suerte de Dómine Cabra condenado a vivir en la más estricta miseria, aún teniendo bienes suficientes para una vida cómoda e incluso regalada. Conocí a un hombre de chaqueta raída y zapatos con agujeros que, siendo propietario de un edificio entero, subsistía a base de café con leche y algún bollo que mendigaba en barrios donde desconocían su pingüe hacienda. Aún recuerdo lo que contó el juez de guardia cuando asistió al levantamiento del cadáver. “Tenía los cables pelados, sin bombillas”, me dijo con visible desazón. Y total para que heredara un sobrino ingrato que lo vendió todo para fundirlo en una vida disipada. “Es el tejido inextricable de la vida”, me dice sentencioso mi abogado mientras le paso una relación de todos mis bienes con intención de donarlos a un hospital de Bangladesh.


Relato participante en el "XIII Concurso de Microrrelatos sobre Abogados".

martes, 31 de agosto de 2021

SERVICIO 24 HORAS

La seguridad en el trabajo no es un tema baladí, como bien dijo el señor abogado con esa manera que tiene de hablar, que parece que se sabe el diccionario de memoria. Y mire usted que es un libro gordo, que digo yo que con menos palabras nos entenderíamos lo mismo, igual hasta mejor,  y sin tener que cortar tantos arbolitos para papel. Que qué falta hace decir eso de “diversidad” para decir que cada uno es de su casa. Eso sí, lo urgente es saber la responsabilidad de cada cual. Porque, entiendo que hay que fortalecer el derecho a la “propiedad privada”, pero si a mí me contratan para poner la luz, yo qué sé si ese señor es o no el dueño. Que si era de una mafia, dicen. Yo solo sé que iba trajeado, y hablaba fino el tío, casi como usted.



Relato seleccionado en el mes de agosto en el XIII Concurso de microrrelatos sobre abogados. 

viernes, 20 de marzo de 2020

PASIÓN SECRETA



“A la oportunidad la pintan calva”, decía siempre mi abuela. Nunca entendí el significado estricto de la frase, pero sí su sentido figurado. Y yo vi la brecha precisa para colarme en la felicidad el día que conocí a Fuencisla. Fue en la cafetería de Derecho, donde había entrado de casualidad. Me sumergí en sus ojos y aún no he emergido. Que mi pasión fuera la Ciencia y detestara las leyes y los códigos no fue un obstáculo. Ella soñaba con un abogado y no era cuestión de defraudarla. Así que cogí con ganas el derecho positivo y aprendí a discriminar pruebas, a escribir alegatos y a poner de relieve la desigualdad de mis clientes. A escondidas colaboraba con un laboratorio. Que descubriese  yo la vacuna fue pura suerte. Lo malo es que ahora me llaman de Estocolmo y no sé cómo decirle la verdad.




Relato participante en el XII Concurso de Microrrelatos de Abogados. Mes de marzo. Las palabras obligatorias eran: brecha, desigualdad, discriminar, oportunidad y positivo.



domingo, 16 de febrero de 2020

EXIMENTE COMPLETA


No sé si una oficina de empleo es el mejor sitio para enamorarse. El caso es que mi cliente cayó flechado por Cupido ante una administrativa que se parecía tremendamente a Ana Belén. El hombre ya no dio pie con bola, y tan pronto enloquecía viendo “Zampo y yo”, como se ponía a cantar a voz en grito “Paxariños”. “Promover el crecimiento productivo, así como el empleo de un lenguaje inclusivo…”, leía en los temas de oposición, y se excitaba aún más. Así hasta los destrozos que provocaron su detención.

“Pero, buen hombre –le digo–, ¿no le parece que es usted ya mayor para estas chiquilladas?”
Y él, enfadado, saca su cartera atestada y me enseña la foto de un Paul Newman debutante.
“Mire, me las saqué hoy para el carné. ¿Le parezco viejo?”
“Creo que me quedo corto con lo de “enajenación transitoria”, señor juez”, digo al fin.



Relato seleccionado en el XII Concurso de microrrelatos sobre abogados. Febrero 2020. Las palabras obligatorias eran: promover, crecimiento, inclusivo, empleo, productivo.

https://microrrelatos.abogacia.es/microrrelatos/02-2020/eximente-completa/