martes, 16 de noviembre de 2021

LAS BISAGRAS

 


Utilizaba a los demás como bisagras en las que apoyar su giro hacia estratos sociales más fértiles.

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Como casi todo, la bisagra la inventaron los chinos, solo que nunca tuvieron la oportunidad de usarla.

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Los celosos abominan del 3 en 1, porque permite al cónyuge salir y entrar sin hacer ruido.

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En el cielo las puertas se abren con cadencia de seda, mientras que en el infierno todo es rechinar de goznes y pestillos.

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Crearon un partido tan versátil que hacía de bisagra en todas las elecciones. Acabó siendo el único.

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Instituyeron la Bisagra de Oro para premiar a los expolíticos que no optaban por las puertas giratorias.

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Cuando consiguió por fin reventar la caja de caudales, el espía se la encontró vacía. El microfilm estaba escondido en las bisagras.

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“Eres la bisagra de mi corazón”, le dijo a su novia el hijo del ferretero.

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Dadme una bisagra y haré girar el mundo”, dijo otro Arquímedes en un universo paralelo.

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Cuando por fin consiguió reventar la caja de caudales, se la encontró vacía. El microfilm estaba escondido en las bisagras.

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Encontraron la bisagra que permitía abrir el mundo en dos mitades. Dentro estaban todos los calcetines desparejados


Micros presentados a "Cuenta 140". Tema: Las bisagras

martes, 9 de noviembre de 2021

JUICIO FINAL

Cogí semillas de zanahorias y me puse a sembrar. Primero los surcos, a unos 20 centímetros; luego un hoyito cada otro tanto, como dice el tutorial de Youtube. Plantar en seco y regar luego, cuidando de que no queden charcos, según explica ese chico tan majo vestido del color de la hortaliza. Todo muy necesario en estos tiempos, que dicen que si el apagón, que si la peste. Pero yo, qué quieren, sigo echando de menos mi sofá, mis huevos con beicon, mi cervecita frente al televisor. Si el fin del mundo se retrasa quince días, te juro que me vuelvo.



DECLARACIÓN DE UN URBANITA EMPRENDEDOR

Cogí semillas de zanahorias y me puse a sembrar. Al cabo de unos meses, recogí la cosecha y fui al mercado, pero apenas vendí tres cajas. El resto me lo compró una conservera a bajo precio.

Al año siguiente me ofrecieron unas semillas negras que eran, dijeron, de alto rendimiento. En primavera, el campo parecía un cuadro de Renoir. El rojo profundo de las flores destacaba sobre el verde intenso de la hierba como en un firmamento psicodélico. Precisamente fue uno de los adjetivos de los guardias que llegaron arguyendo no sé qué de una droga peligrosa.

Y luego quieren población rural, su señoría.


Semana 8 de "Relatos en Cadena". Frase inicial: "
Cogí semillas de zanahorias y me puse a sembrar".


martes, 2 de noviembre de 2021

En cuanto le nombraron ministro corrió a buscar asesores, pero se le había olvidado preguntar cuál era la materia.

 


Nanorrelato participante en "Cuenta 140" del diario El Mundo.

TRES PALMOS DE NARICES

Hay un riesgo en preservar demasiado el patrimonio pecuniario, y es convertirse en una suerte de Dómine Cabra condenado a vivir en la más estricta miseria, aún teniendo bienes suficientes para una vida cómoda e incluso regalada. Conocí a un hombre de chaqueta raída y zapatos con agujeros que, siendo propietario de un edificio entero, subsistía a base de café con leche y algún bollo que mendigaba en barrios donde desconocían su pingüe hacienda. Aún recuerdo lo que contó el juez de guardia cuando asistió al levantamiento del cadáver. “Tenía los cables pelados, sin bombillas”, me dijo con visible desazón. Y total para que heredara un sobrino ingrato que lo vendió todo para fundirlo en una vida disipada. “Es el tejido inextricable de la vida”, me dice sentencioso mi abogado mientras le paso una relación de todos mis bienes con intención de donarlos a un hospital de Bangladesh.


Relato participante en el "XIII Concurso de Microrrelatos sobre Abogados".

NUEVAS AMISTADES


 “Quizás sea mejor no llevarles la contraria”, dijo papá mientras limpiaba sus gafas con escrúpulo desusado y falsa indiferencia. Desde por la mañana habían ido llegando con sus monos reflectantes y sus gafas de buzo. Primero desinfectaron el sótano y fueron ascendiendo hasta el desván. Muebles y objetos adquirieron una pátina gris y uniforme de oficina antigua. Luego colocaron sus máquinas parpadeantes, con luces y palancas que recordaban alguna película en b/n de marcianos. Pero la nave, que por cierto había arrasado los rosales, venía de Venus, nos dirían días después, cuando ya fuimos cogiendo confianza.

MANUAL DE INSTRUCCIONES


Quizás sea mejor no llevarles la contraria, e incluso seguirlos un poco la corriente. Si usan laca, pues nos ponemos el tupé de punta. Si se ponen chupas con clavos, pues nos hacemos con una igual. En cuanto a comportarnos, tampoco es tan grave si tenemos que interrumpir la clase, o dar un capón a ese tan estirado que se sienta delante. Fumar, no está tan mal, incluso si es ese costo que le pone a uno contento y le hace olvidarse de cómo chillaba el compañero al que golpeamos entre todos. Al fin y al cabo, la unión hace la fuerza.