Abrió con su propia llave y se encontró con alguien igual a él sentado en el sofá, junto a la ventana. El otro se volvió hacia él espantado. Encontró de repente explicación a los objetos cambiados de sito y las camas deshechas a deshora. Pasado el susto, entendieron que el otro procedía de un universo paralelo (no en vano eran expertos en física cuántica) y que se había producido un desarreglo en la mecánica del cosmos. Decidieron distribuirse las tareas y vivieron en adelante descansados y felices.
miércoles, 26 de octubre de 2022
SIN PALABRAS
Abrió con su propia llave y se encontró a su mujer sentada en el sillón de mimbre. Estaba igual que cuando murió, hacía ya siete largos años. Pasada la primera impresión, quiso decirle algo, pero no sabía el qué. “¿Cómo has llegado?”, le parecía ridículo. “¿Qué hay más allá?”, un tópico insufrible. Así que se sentó en el sofá de al lado. Estuvieron sin hablar largo rato. A veces, ella le miraba por encima de las gafas, como solía. Oscurecía ya cuando fue consciente de que la eternidad debía ser aquello.
Relatos en Cadena. Jornada 6. Frase inicio: "Abrió con su propia llave".
viernes, 21 de octubre de 2022
NUEVAS AMISTADES
Al nuevo inquilino de la puerta de enfrente le apuntaban unos incipientes cuernos en las sienes. Cuando intimamos me confesó ser víctima de constantes infidelidades, lo que le tenía acogotado y triste. No pude por menos de asombrarme ante el fenómeno. En los siguientes meses los cuernos fueron haciéndose más patentes, a medida que entablaba nuevas relaciones. Venía luego a consolarse, y nos tomábamos unas birras. Parecía simpático e ingenuo, Cándido. Por eso cuando se presentó tal como era, con rabo y con pezuñas y echando fuego por los ojos, me pilló tan de sorpresa.
Relato participante en "Relatos en Cadena". XVI Edición. Semana 5.
miércoles, 29 de junio de 2022
WENDOLYNE
“Tan dentro de mí, conservo el calor, que me hace sentir…”. Era verano y nuestros balcones se miraban con la expresión de asombro de quien se encuentra a la novia de la infancia en una conferencia sobre el clima en Tombuctú.
“Como buscan las olas la orilla del mar...”. Así esperaba yo la hora de la siesta para cantarte bajito la canción, escondido tras la persiana.
“A pesar de estar lejos, tan lejos de mí…”. Tan cerca y… tan lejos, tus cabellos como hilos de oro, a pocos metros, en la calle estrecha.
“Y al murmullo del viento le he oído decir…”. Te asomabas y tratabas de ubicar el
origen de la melodía sin conseguirlo.
“Aún recuerdo aquel amor. Y ahora te alejas de mí”. Fue solo un verano. Nunca supe
tu nombre. En otoño te fuiste como las golondrinas.
Hoy has pasado por esta ventanilla sin sol a pedir una licencia para algo. Tenías
mechas azules y en tu carné decía que te llamas Ramona.
Publicado en "Esta Noche te Cuento". Se podía escoger entre "bichos" o "balcones".
https://estanochetecuento.com/wendolyne/






