lunes, 4 de enero de 2021

LA VENGANZA DE GENARÍN

Veníamos del Húmedo con bastantes orujos encima. Tantos que, aun siendo unos guajes, la vista nos hacía ya chiribitas. De pronto Javines se empeñó en un imposible: subir a la muralla y robar la sagrada ofrenda. A saber, el orujo, el queso, la corona. Nos opusimos, pero acabamos asistiendo, con el alma en un hilo, a su ascender como gato cojo por las piedras gastadas. No lo fulminó entonces la maldición de Genaro, aquel egregio desclasado. De la botella y el queso dimos buena cuenta, y la corona acabó en el cuello de un prócer local petrificado. Entre traspiés y cánticos acabamos la noche con bien. Pero he aquí, tantos años después, que encuentro a Javines en un canal de Youtube. Casi no le reconozco al pronto, pero su mirada y su voz son las mismas. Predica sobre nutrición y salud y le sigue una pléyade de suplicantes que se fustigan contra los pecados del alcohol y la carne. Preconiza una dieta basada en vegetales crudos y alpiste integral. A su espalda, la sombra cruel del pellejero sonríe sardónica.


Relato presentado a LEMCA. Concurso organizado por Esta Noche te Cuento como competición por equipos.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

NI CAÍDO DEL CIELO...

Que vengan por fin a rescatarte, que no se hagan de rogar. Pero mientras estarás en mi cuarto. Yo te traeré cereales y galletas. ¿Te gustan las de coco? No salgas, no vaya a ser que mis padres se enfaden. Quédate en el armario mientras yo voy al cole. Esta tarde me tienes que ayudar con los deberes, que toca la Vía Láctea.



Relato participante en "Relatos  en cadena" en la SER. Frase de comienzo: "Que vengan por fin a rescatarte".

martes, 8 de diciembre de 2020

VIDA NOCTURNA

Mientras chirrían tus arrugadas costuras de bronce, nos lanzamos al galope tras tu estela de guerrero imbatible. Nos gusta sentir en nuestros rostros el aire puro de la madrugada que mitiga la herrumbre amarga de las tardes al sol. Nuestros gritos feroces  nos liberan del deshonor de la intemperie y del oprobio de la indiferencia. Te seguimos, oh capitán, con nuestros corceles fragorosos. Detrás vienen los infantes con sus galas, y aún algunos prohombres de levita. Las calles vacías son nuestro Waterloo y los semáforos el resplandor de las hogueras. Los intelectuales prefieren quedarse en sus peanas.




INTEMPERIE

Mientras chirrían tus arrugadas costuras de bronce nosotros nos amamos en el banco de piedra que hay debajo. Somos jóvenes y no sabemos mucha historia, precisamente nos piramos esa clase. Tú en cambio rezumas años subido en ese caballo inmóvil que levanta las patas delanteras en un relincho mudo. Venimos siempre y hasta hoy no nos habíamos fijado en tu armadura, ni en esa espada que amenaza a un enemigo imaginario. Nos hemos acercado y hemos visto que eres precisamente el personaje de la lección de hoy en el colegio. Qué casualidad. Y qué pena, colega, que te hayan perdido el respeto las palomas.



Micro participante en "Relatos en cadena" de la SER. Frase de comienzo: "Mientras chirrían tus arrugadas costuras de bronce".